Mar de petróleo
Ya lo he visto muchas veces. Años bajo el cobijo y amparo del amor, quizás del engaño y las falsas apariencias, donde todo fluía y sucedía casi sin presencia del tiempo, en un mundo de pétalos de flor y puestas de sol. Donde todo es bonito y todo brilla. Y de repente, como el zarpazo de una bestia de cara humana, se encuentra como un naúfrago bajo una tempestad, perdido en un laberinto de espejos y hundido en un mar de petróleo, intentado nadar contra corriente para volver a un mundo al que siente ya no pertenece. Ya lo he visto muchas veces.
