Manual de supervivencia en un centro comercial (I): Mujeres de negro
¿Qué quiénes son las mujeres de negro? Fácil, son dos mujeres que se afincan en un sitio estratégico de paso en los pasillos de los centros comerciales con el único fin de intentar que te saques una tarjeta de crédito o parecidos en un conocido banco.
Es difícil escapar de ellas, he podido observar como eran víctimas jóvenes parejas, matrimonios con hijos, niños pequeños, ancianitos con bastón, arrasan con todo, todos son víctimas, no tienen compasión, el pasillo del centro comercial es un campo de minas, un campo de batalla.
Normalmente están en sitios por donde tienes que pasar sí o sí, no hay ruta alternativa que te libre de pasar por el campo de rayos láser que forman. Así que teniendo en cuenta esto, para sobrevivir o pasar con éxito y no ser interrogados propongo las siguientes pautas:
- La más importante. NUNCA, pero nunca establecer contacto ocular. Si lo haces, estás perdido.
- Hacer como que te llaman al móvil, a veces esto no es suficiente, pero suele funcionar con mujeres de negro hasta del nivel 2 (las nuevas).
- Lo de…llevo prisa, me esperan y demás no suele funcionar, te seguirán mientras te preguntas si estás trabajando, en qué, si estás fijo o si esta mañana tomaste café cortado o sólo.
Si estás en el fatídico momento en el que te han parado y no has logrado pasar el control de las mujeres de negro, propongo dos estrategias que no suele fallar, es algo cruel, pero el mundo también lo es.
- Saca el móvil del bolsillo en un gesto rápido y ágil, cual pistolero del lejano oeste, y haz como que tienes una tremenda discusión con alguien muy allegado, tienes que hacer que la situación sea tan tensa e incómoda que la mujer desista en su intento. Si eres actor, puedes soltar una lagrimita para darle aún más dramatismo.
- Llévate las manos a la barriga como si estuviera apunto de salir el mismísimo alien (y Predator también, en plena batalla si hace falta), y finge un repentino e inoportuno apretón, de esos que no te dan tregua para llegar al menos a sentarte en la taza del báter.
Espero que haya servido de ayuda este pequeño manual.
PD: un saludo con cariño a las mujeres y hombres que trabajan vendiendo en los centros comerciales o en la calle, es duro para ambas partes. Sólo están trabajando.
