Nervios

8 de Octubre

Me pregunto para que servirá el estado de ponerse nervioso. Se supone que es una reacción del cuerpo ante algo para estar atento y preparado para responder, pero creo que no funciona muy bien o algo.

Cuando uno se pone nervioso no atina a hacer nada, le sudan las manos, tiembla, pierde la concentración, el sentido de la orientación, tiene frío, balbucea y se traba al hablar…. vamos que solo falta echar espuma por la boca y ya rematamos la faena.

¿Para que sirve entonces, si lo único que hace es ponernos peor? Parece que hay cosillas para controlarlos, pero aún así iría al médico a extirpármelo si se pudiera y no tuviera más funciones que esta.

Yearbook Yourself - Mírate cómo serías si hubieras estudiado en los colegios americanos bastantes años atrás. Salen unas imágenes…. (1)

Así será Dark Knight en Blue-Ray - merece especial atención la maqueta del Batpod de la versión especial de dos discos. Que buen regalo para estas navidades (0)

Puñetazos en cámara lenta - Increíble como se deforman las caras al recibir el golpe (1)

Ceniza

30 de Septiembre

Con un aire frío que calaba hasta los huesos desperté. El cartón de una enorme televisión que había colocado para parar el viento se había hundido tras el rocío intenso de la mañana, dejándome ver miles de pies pasar por la acera, como una caravana de coches en una carretera costera en verano. Apuré los restos de tres latas de refresco que había reunido la noche anterior.

A los buenos días - me saludaba el barrendero que cada mañana pasaba a hacer su ronda, y aprovechaba mi efímera compañía para desahogarse de las broncas que tenía por lo visto a diario con su joven novia.

Mis piernas me llevaron como cada mañana a un comedor dos calles mas abajo que abría a las 9 en punto, donde me reunía con la tristeza de las calles amontonada contra un mostrador, donde una mujer que miraba sin verte, servía mendrugos de pan duros como la vida misma y un trozo de embutido sin determinar envuelto en las páginas interiores de un conocido periódico de meses atrás.

Nos sentábamos en la mesa del rincón, donde hacía menos frío y había que responder a menos preguntas, a disfrutar de nuestro pequeño banquete. Enseguida noté la ausencia de Aurora, una escritora sin éxito y sueños rotos en estos tiempos modernos, y que había encontrado en la calle Mozart su improvisado y obligado hogar.

A la salida del comedor nos cruzamos con un hombre de pelo blanco y alborotado que entraba, y cuya cara había aparecido días atrás acompañado de la escritora, con lo que no dudé en preguntar extrañado por su ausencia.

No ha despertado de esta fría noche. Murió rodeada de sus libros que había ordenado en una esquina e inventando historias que decía iba a escribir para ser una escritora de éxito, y ver su nombre en relieve impreso en mil ejemplares copando por completo los escaparates de todas las librerías.

El dolor y la pérdida empezaban a ser cotidianas, aquel invierno cruel no daba tregua ni perdón, y mandaba a donde solo van los héroes cada día a mas caras conocidas.

Viendo mi triste reflejo en las aguas de un estanque de un parque cercano aquella tarde, decidí que mañana el frío me llevaría a mí, y que no quería conservar para siempre la desdicha de no haber vuelto a aquel lugar. Recogí mis cartones, un par de mantas aún mojadas y utensilios que me había ido fabricando, y se los dejé a un compañero de mesa del comedor que conocí hace ya algunos meses. Ya no pensaba volver más.

Bajo un cielo que parecía se fuese a desplomar en cualquier momento, caminé con la poca luz que se filtraba entre los edificios, dibujando sombras amenazantes de que la noche estaba al caer. Tras tres o cuatro manzanas, por las que floté mas que anduve, llegué al pié de la colina donde quedaron todos mis sueños.

La fachada, medio derrumbada por el paso del tiempo, pintada de grafitis y teñida de tizne, dejaba ver en su interior los restos calcinados de un hogar roto por el fuego, cubierto por dos vigas que aún quedaban en pié y una gran lámpara de ocho brazos pendiendo de una de ellas. Hundí mis pies descalzos en la ceniza, buscando algo guiado por la soledad, la pérdida y el amor, levantando restos de muebles carbonizados sin orden aparente. Y allí, bajo un pedazo de madera que en su día fue una puerta, lo encontré.

Un pequeño baúl, superviviente de la quema, que no tardé en abrir rompiendo el candado con un pedazo de roca cercana, encerraba en su interior pulcramente ordenado un antiguo vestido de boda, un chupete que casi se desmenuzaba entre las manos y un marco plateado que acogía la fotografía en blanco y negro de una bella mujer, de rostro suave y pelo enroscado, un niño de tres años despierto y apariencia traviesa, y un hombre con la felicidad brotando de sus ojos. Mi retrato, mi familia, mis sueños

Y hundido en la ceniza, abrazado la fotografía y gritando al cielo, morí llorando de dolor.

 

Garaje

28 de Septiembre

Esta entrada bien podría servir como meme para quien quiera hacerla, así que al que le apetezca, adelante. Anoche volví a ver una Harley y se me ocurrió poner un par de fotos de los vehículos que me gustaría cuando sea mayor o cuando acabe la crisis el día de mañana  tener en el garaje. Que sean cosas más o menos comprensibles y alcanzables, que ya sabemos que soñar es gratis. Ahí van mis deseados juguetitos:

VW Golf GTI VI: unos 30000€

Harley-Davidson Sportster 1200 Nightster XL: unos 9000€

¿Y los tuyos?

Pro

24 de Septiembre

El término Pro parece que se usa para abreviar la palabra Profesional. Si por ejemplo hay una aplicación con una versión normal y otra más completa, se le añade Pro, porque se supone que se le dará un uso profesional.

Digo se supone, porque me resulta curioso que en muchos casos se le añade Pro a programas que son de dudoso entorno Profesional. Sin ir más lejos, esta tarde en casa de un amigo que me preguntaba por un programa para descargar música de procedencia digamos no muy legal, bajamos el programa gratuito y al abrirlo, nos pregunta que si queremos la versión Pro. ¿La versión profesional de un programa de este tipo?

Que igual me confundo y si que es cierto que se le puede dar un uso profesional, no digo que no, pero no me imagino a una persona en una oficina trajeado de pies a cabeza con una versión Pro de un programa para bajar música.

Los Simpsons con más detalle

23 de Septiembre

(Vía)

Fotos de los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 - Como siempre la gente de The Big Picture vuelve a retratar de forma magistral un evento (0)

Ruido

22 de Septiembre

Entre el anuncio treinta y tres del detergente y el treinta y cuatro de un fantástico tono para el móvil pude escucharlo. Un sonido entraba por la ventana y retumbaba al rebotar contra las paredes de la habitación. Al principio no le presté mucha atención, pero a esas horas ya no era habitual tanto escándalo en aquella zona. Me asomé a la ventana en un vago intento de averiguar de donde venía, pero la calle desierta no despejaba mis dudas.

Me encajé las primeras zapatillas que encontré, aunque en principio fue una, la otra estaba medio debajo del sofá para variar, y bajé al estilo CSI a averiguar la procedencia del sonido que ya empezaba a asustar, mi mente macabra comenzaba a fabricar imágenes extrañas intentando dar explicación, y quería resolver cuanto antes el enigma. Fui dos casas más abajo a ver si a Marco se le ocurría algo, que siempre tiene salida para todo. Al llamarlo sale ataviado con una bata que dejaba ver unos calzoncillos de Micky Mouse, que me dejaron traumatizado un par de segundos antes de poder preguntarle si había escuchado el sonido.

Los dos en silencio en la puerta de la casa intentábamos hacer conjeturas sobre quien o que podía hacer ese ruido, que se hacía ahora mucho más fuerte que en mi casa, como si un gran mono gigante fuese tumbando edificios de veinte pisos de altura, o estuviésemos en pleno campo de batalla y enormes explosiones se sucediesen repetidamente.

Andamos calle abajo y torcimos a la derecha de donde nos parecía se escuchaba más fuerte, pero seguíamos sin dar con nada que nos sacase de una duda que cada vez se hacía más intensa e insoportable.

- Si te fijas se repite a trozos, como si tuviera un mensaje….¿serán extraterrestres que por fin han venido a acabar con nosotros? ¿Te acuerdas de Encuentros en la Tercera Fase?, les iba la música y el ritmo- Las ideas fantásticas de Marco para dar explicación a todo, sabía que iba a pasar.

Andamos y dimos la vuelta a la manzana, donde el sonido ya era atronador, notábamos que el suelo temblaba y los cristales de los escaparates vibraban como las cuerdas vocales de un tenor. Algunas personas más deambulaban por la calle mirando a todas partes como el que ha perdido las llaves, buscando también algo que diera fin a la misma duda que tenían en la cabeza que nosotros.

Y al girar la siguiente esquina, que daba paso a un callejón escondido y adornado con paredes de grafitis dimos con la respuesta. Tres chavales de pié miraban con media cara de asombro y la otra de bobo a un coche negro como un escarabajo pelotero, en el que un muchacho de tímpanos de acero del que solo le asomaba un flequillo por el marco de la puerta, sonreía orgulloso y ajeno al mundo moviendo la cabeza al ritmo de la música que estaba despertando a medio vecindario.