view from the pass, at night (by 3n)
Flash es un negocio de éxito para Adobe, y podemos entender por qué quieren llevarlo más allá de los PC. Pero la era móvil va sobre dispositivos de baja potencia , de interfaces táctiles y de estándares web abiertos - todos los ámbitos donde Flash es muy limitado — Steve Jobs - Thoughts on Flash (traducción libre) (via mactivistas)
Un set de fotos en Flickr del Lamborghini Gallardo LP560-4 (by j4nsen)
Además de ser mucho más social, la nueva capacidad para reproducir archivos que tengamos almacenados en nuestro disco duro, así como el poder importar la biblioteca de iTunes, hace que prácticamente ahora no nos veamos obligados a abrir iTunes para escuchar nuestra música. Antes lo hacíamos si en Spotify no estaba alguna canción que si tenemos en iTunes, o viceversa, pero ahora lo tenemos todo integrado en una sola aplicación, y que además consume menos recursos que iTunes. ¿Quedará este relegado a un segundo plano como gestor de dispositivos y aplicaciones únicamente?
Me cito a mi mismo para intentar arrojarme algo de luz en este tema. iTunes quedará en un segundo plano, pero seguirá siendo necesario que esté ahí detrás, por la sencilla razón de que las canciones que Spotify reproduce en local están justamente en iTunes, y que si compramos en Spotify, mediante el servidor de Apple además por ejemplo, estas pasarán a nuestro archivo local, no se puede prescindir de el.
Antes con esta aplicación veía una alternativa real a la piratería, ¿para que esperar 10 minutos a que se descargue un disco si lo podemos escuchar en el momento?, pero ahora aún más al no encontrarnos en solitario, pudiendo descubrir todavía más artistas y temas, y de forma aún más concreta que antes, ya que son nuestros contactos, personas con gustos similares a los nuestros, o completamente opuestos, y ahí está la gracia del asunto.
Y el no considerar que tener a mano la biblioteca musical más grande jamás vista sin publicidad vale 9€ al mes, es ya quererlo todo gratis.
Windows 7 alcanza las 100 millones de licencias vendidas -
100 millones de ordenadores infectados
Versión corta: el sistema de trámite telemático de la renta de emancipación básica (o ayuda de alquiler) es una auténtica mierda caliente de tamaño matrimonio pinchada en un palo a pleno sol a las tres de la tarde en pleno agosto.
Versión larga: Empiezo por decir que soy técnico informático, estudié programación y paso media vida delante de una pantalla. No soy un lince, pero si se plantea algún problemilla me veo capaz de poder solucionarlo. Esta tarde después de comer me he sentado delante del ordenador, con un papel con un código listo para descargarme el certificado digital y comenzar a tramitar la renta de emancipación básica. He descargado el certificado digital, bueno, como estoy en Safari bajo Mac OS X, me ha descargado un archivo sin extensión que no sabe uno ni por donde meterle mano ni que hacer con el, menos mal que este post de Applesfera explica muy clarito como instalarlo. Me voy a la web de tramitación telemática, cuyo enlace está a media altura en letra enana en una página bien larga de contenido. Entro, le doy con certificado y Safari se mete los dedos en los ojos y me escupe a la cara. Fácil, me voy a ir a Firefox y lo hago todo desde allí.
Perfecto entro con certificado digital, pinchas en RBE, le das a entrar (¿para qué tantos pasos?) y llegas a la parte de tramitar. Introduces tus datos, tus documentos, le das a Guardar y firmar y….Zas en toda la boca! El módulo Java de firma no es compatible con Firefox en Mac. Bueno mira, esto es una mierda gorda, pero como tengo que hacerlo, voy a irme a un PC con Windows lo que sea y lo hago y ya está.
Arrancas el PC, arranca Windows, tiene 4 actualizaciones importantes que instalar, se instalan, se reinicia, vuelve a arrancar Windows…bueno esto ya me lo conocía, es normal, tranquilo. Abro Internet Explorer, ni Firefox oiga, más fácil imposible pienso para mí. Entro en el enlace de RBE, entrar, modificar solicitud, le doy a firmar…una ventana emergente blanca durante 30 segundos hace que casi me tire por la ventana de no tenerla cerrada, el módulo de firma 5.0 se va a instalar. Parece que es Java, bueno eso está en orden pienso para mí. Tras unos momentos en los que no sé si está haciendo algo o está colgado como siempre, cartelito: Instalado con éxito, tiene que cerrar todas la ventanas de navegador. OU YEAH! CIerro todo, cierro hasta sesión porque ya no me fío ni de que la lámpara saque dientes y me arranque la cabeza. Abro Internet Explorer, pincho en RBE, entrar, con certificado de usuario, modificar, y pincho Guardar y Firmar…..oh el momento de la victoria está llegando, por favor que salga la banda de música y tiren confeti, creo que voy a por una cerveza para celebrarlo, igual hasta esta noche salgo a cenar… Un cartel, un dichoso cartel dice que no se puede cargar el módulo de la firma. Ira ven a mí.
Cierro todo de nuevo, pincho en RBE, entrar, con certificado de usuario, , guardar y firmar, me sé los pasos de memoria…ahora ni cartelito ni nada, como si no fuera con el, como el que oye llover, como el que te saca un enorme dedo extendido de su mano y te dice que te lo metas por el orificio anal.
Y aquí se acaba todo, ¿por qué? Por mi salud. Ya veré como hacerlo a mano, llevando folios inmaculados hechos con la madera de mil árboles, lo que sea, con tal de no volver a ver el portal ese del Ministerio de Vivienda. Dos horas de mi vida desperdiciadas. Lo peor es que hace unos meses si lo logré hacer no se como. Esto es denunciable como mínimo.
Reclamación: "Mi Pontiac no funciona cuando compro helado de vainilla" -
La historia comienza cuando una división de automóviles de la Pontiac de GM de Estados Unidos recibió una curiosa reclamación de un cliente. Esto es lo que escribió el cliente:
“Esta es la segunda vez que les envío una carta, y no los culpo por no responder. Puedo parecerles un loco, pero lo cierto es que tenemos una tradición en nuestra familia que es tomar helado después de cenar. Repetimos este hábito todas las noches, variando apenas el sabor del helado; y yo soy el encargado de ir a comprarlos. Hace poco me compré un nuevo Pontiac y, desde entonces, la idas a la heladería se han transformado en un problema. Siempre que compro helado de vainilla, cuando me dispongo a regresar a casa, el coche no funciona. Si compro cualquier otro sabor, el coche funciona normalmente. Pensarán que estoy realmente lo y no importa lo tonta que pueda parecer mi reclamación, pero el hecho es que estoy molesto con mi Pontiac modelo 99.”
Ahí va la primera de las recomendaciones que tú, chaval indefenso que no sabes muy bien aún que estás haciendo pero que lo harás porque lo hace todo el mundo o en su defecto para conseguir regalos y dinero de la familia, deberías tener en cuenta a la hora de hacer la comunión:
En un ataque nostálgico, abres una antigua caja de chapa blanca y vuelves a ver enormes piezas informáticas, unidas para formar lo que en su día fue el mejor ordenador del barrio, la envidia de tus amigos, tu compañero fiel, con el que pasaste tantas horas, el que te dejaba jugar a Quake III Arena y Counter Strike sin saltos.
Y te dan ganas de quitarle todo el polvo que tiene dentro, pelusas de las que parecen van a salir cabezas animales llenas de dientes, y te dan ganas de volver a echarlo a andar, de ver la barra de progreso de la instalación de un Windows, que auguran un escritorio que te es tan familiar como las lineas de la palma de tu mano. Y mientras lo hace observas esas reliquias piezas tecnológicas trabajar a plena potencia, que parece que tengan vida propia, que respiran el mismo aire que tú, que trabajan para y por ti, dándolo todo en su empeño.
Y rebuscas en un antiguo trastero lleno hasta el techo de varias de esas cajas blancas, con módulos alargados de memoria RAM de todos los tipos, de ventiladores de gráficas sin un aspa, de discos duros de la capacidad del lápiz de memoria que llevas colgando de las llaves de casa, y te sientas a sostenerlas en la mano, a ver como las cosas antes pesaban, estaban llenas de pequeños barriles de gasolina de colores anclados a ellas, y por un instante, te sientes como un elefante en un cementerio de elefantes.
Los comentarios en Internet…esos grandes deseados, y a la vez tan odiados por otros. Cuando uno empieza un blog quiere tener muchos comentarios, es la forma de saber que hay alguien al otro lado, que alguien se ha leído lo que has escrito, no que le haya gustado más o menos, sino que al menos lo ha leído. Has pensado durante un rato que ibas a escribir, o te ha venido la inspiración, o has descubierto algo que crees es único, que nadie lo ha visto aún, que es mágico, y quieres, en un impulso de gratitud, compartirlo con todo el mundo, y te has puesto a pulsar teclas, le das a enviar y te sientas a esperar con cara de bobo que alguien te escriba algo. Pero como en la vida real, no siempre la gente te escucha, te contesta o le gusta lo que dices.
Esperar comentarios no es malo, quieres crear un debate, muestras una postura que quieres que sea rebatida, o quieres que te corrijan tu forma de ver las cosas. Pero no siempre puedes esperar que haya alguien al otro lado. Escribir un blog es escribirlo para ti mismo, es como tener un sótano o una habitación en tu casa donde nadie toca y pones todas tus cosas como a ti te gusta.
“Beyond all the numbers, this is what it was about for us.”
Steve Jobs
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5 razones para no ir más al cine -
El post con el que estoy menos de acuerdo en lo que va de año. Ir al cine es una experiencia que jamás se emulará en casa. Ambas opciones son válidas y recomendadas, pero una no suplanta a la otra. Por mucha tele de trillones de pulgadas que tengas.
Rubén Fdez. y las redes sociales en El Jueves de esta semana.